Acabados matéricos, contrastes y combinaciones para una cocina con un carácter decidido.
Una cocina muy personal que surge del encuentro entre diferentes superficies, materiales y colores.
Lo importante es construir un equilibrio, una paleta cromática, una lógica compositiva, un ritmo visual.
En una cocina abierta a la sala de estar, por ejemplo, la combinación entre modelos puede ayudar a distinguir las funciones: una zona para trabajar, una para socializar y una más decorativa.
Las superficies lisas dan continuidad y orden. Los acabados de madera aportan calidez. Las puertas acanaladas introducen ritmo y profundidad. Las piedras y los efectos matéricos dan carácter. Los lacados permiten introducir color de forma más decidida o más medida.
Así la cocina se convierte en un proyecto más abierto, capaz de contar mejor quién la habita.
Las cocinas Turi pueden dialogar entre sí dentro de la misma composición, combinando modelos, puertas, acabados y colores para crear soluciones más personales y adaptadas al espacio.
Zante puede dialogar con modelos de diseño diferente, como Nevada y Luna, creando proyectos más complejos, pero con la misma coherencia. Caribe, con sus superficies lisas y coloridas, puede combinarse con modelos más matéricos o tridimensionales, como Corinzia y Onda.
